La Diputación de Segovia recibe a estudiantes de dieciocho universidades extranjeras en la Semana de Internacionalización de la UNED
Un recorrido por la Semana Santa en la provincia de Segovia
De Cuéllar, que este año ha obtenido la declaración de Interés Turístico Regional, a la procesión de 'las antorchas' de Turégano
Solemnidad, devoción y tradición se aúnan en la Semana Santa en la provincia de Segovia, en un recorrido por sus pueblos que invita a recorrer la Diputación de Segovia de la mano del área de Turismo.
El Sábado de Pasión, el 12 de abril, es el momento de acercarse a Palazuelos de Eresma, donde la Hermandad de la Paz celebra su multitudinaria procesión, en la que se produce el encuentro de los pasos de Nuestro Padre Jesús de la Paz y Concordia y la imagen de María Santísima de la Salud y Esperanza.
Otra de las visitas imprescindibles para conocer la Semana Santa de la provincia es la villa de Cuéllar, que ha obtenido este año la declaración de Interés Turístico Regional. El Sábado de Dolor, previo al Domingo de Ramos, se desarrolla en Cuéllar la primera de las procesiones de la Pasión Cuellarana, con la imagen de Nuestra Señora de la Compasión desde la residencia de ancianos El Alamillo hasta la Cruz de Santo Domingo, entre cánticos litúrgicos. El Viernes Santo la Procesión del Santo Entierro está marcada por el silencio y emotividad en su recorrido por las calles de la villa con La Cruz desnuda, Jesús Atado a la Columna, Nuestro Padre Jesús Nazareno, La Verónica, El Calvario, La Dolorosa Virgen de los Cuchillos, Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Soledad. Culminan las procesiones en Cuéllar el Domingo de Resurrección con la Procesión del Encuentro.
Además, en Cuéllar se realiza en estas fechas otra tradición fuera de lo religioso, el juego de 'las chapas', una costumbre con un fuerte arraigo social en Castilla y León, que se cree tiene su origen en el sorteo que hicieron los soldados romanos de la túnica de Jesucristo antes de su crucifixión. Esta afición consiste en el lanzamiento de dos monedas llamadas 'perras gordas', tradicionalmente monedas de diez céntimos de la época de Alfonso XIII.
Dentro de las procesiones de Viernes Santo en la provincia de Segovia, destaca la Procesión del Santo Entierro del Real Sitio de San Ildefonso, celebrada desde 1804 por la Orden Tercera de San Francisco. Alrededor de unos 150 penitentes descalzos, visten el hábito de San Francisco, con cordón y escapulario y el rostro cubierto por una tela de seda de color negro, sobre la que algunos llevan una corona de espinas, y cargan con pesadas cruces de madera. La procesión, en la que desfilan cinco imponentes pasos, discurre solemne y silenciosa desde la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, por diversas calles del casco histórico pasando por delante de la Insigne y Real Colegiata, para finalizar en la Plaza de los Dolores con el himno a la Virgen de los Dolores y con todos los penitentes arrodillados.
Asimismo, hay que visitar la villa medieval de Turégano, donde destaca la Procesión del Silencio, también conocida como la de 'las antorchas'. Sale el Viernes Santo a las diez de la noche desde la Iglesia de Santiago y porta las imágenes del Cristo del Amparo y la Virgen Dolorosa. El peregrinaje acontece en un ambiente de especial recogimiento debido al silencio que guardan los asistentes, la iluminación del recorrido, con más de 5.000 velas y centenares de antorchas, a lo que se añade el sonido de una selecta música sacra y el entorno histórico en el que tiene lugar.
En el Nordeste de la provincia se encuentra la villa de Riaza, en la que destacan varias procesiones. El Jueves Santo se celebra el Prendimiento de los Gascones al Santísimo. Al llegar a la entrada del templo, tras salir en procesión, la puerta se abre y aparece una escuadrilla de hombres armados que se paran delante del palio impidiendo el paso. Tienen una indumentaria similar a la de los tercios del siglo XVII. Esta tradición se lleva realizando desde el siglo XV. El Viernes Santo se desarrolla la Procesión del Silencio, iluminada con velas y antorchas. El momento de más emotividad es la escucha de la Salve, cantada por un grupo de mujeres en el balcón del Ayuntamiento. Y el Domingo de Resurrección tiene lugar en Riaza el Canto de Las Albricias. Es un texto cuyo cuerpo central data de finales del siglo XVIII, o comienzos del XIX, muy extendido por Castilla y León.
En la localidad segoviana de El Espinar, además de procesiones y oficios religiosos, se puede ver la magnífica sarga de Alonso Sánchez Coello, que cubre el retablo de la Iglesia de San Eutropio durante la Cuaresma. Es uno de los grandes tesoros que alberga este templo y que solo puede verse en dos ocasiones al año, en Semana Santa y unos pocos días en verano. El resto del año permanece enrollada en lo más alto, sobre el retablo. La sarga sigue los órdenes clásicos de arquitectura, con columnas de estilo dórico, jónico y corintio en los laterales. La gran cortina está dividida en tres cuerpos y muestra diferentes motivos de la Pasión. Realizada en cáñamo y pintada con la técnica del agüazo, sus imponentes dimensiones también sorprenden a aquellos que la ven por primera vez, ya que mide más de 15 metros de largo y 5 de ancho, cubriendo todo el retablo.
Sepúlveda, una de las localidades de la provincia más visitadas a lo largo del año, cuenta con una Semana Santa en la que también resaltan algunos de sus actos. El Jueves Santo, tras la Cena del Señor y el Lavatorio en el Santuario de la Virgen de la Peña, sale la procesión con un importante número de tallas, sobresaliendo una magnífica Piedad del siglo XVII, un Ecce Homo o el Cirineo. El inicio de la Procesión del Silencio el Viernes Santo tiene lugar al llegar la caída de la noche, y el punto de partida es la Iglesia de San Bartolomé. El descenso de la escalinata hacia la plaza, las luces de las velas que portan los nazarenos, el marco incomparable del castillo, los dos solemnes pasos del Cristo Yacente y la Virgen y el silencio sepulcral, hacen de esta procesión uno de los momentos más significativos de la Semana Santa sepulvedana.
Entre las tradiciones de la Semana Santa segoviana, resaltan el canto de los romances compuestos por Lope de Vega, publicados en las 'Rimas Sacras', de 1614, que se entonan en localidades como Bernuy de Porreros y Prádena, en las procesiones de Viernes Santo. En Bernuy, los casados cantan una estrofa y seguidamente los mozos responden con otra, y sale la procesión en la noche, lo que produce un sobrecogimiento que invita a la meditación. En Prádena, las mozas y mozos acompañan a la procesión y los cantos se complementan. En esta localidad destaca también la Procesión de la Resurrección, celebrada el Domingo de Resurrección, con un vía crucis solo de mujeres en el que ellas cantan.
El último día de la Semana Santa, el Domingo de Resurrección, destaca otra tradición de la provincia, concretamente en Abades, durante la Procesión del Encuentro. Las imágenes del Resucitado y la Virgen siguen itinerarios diferentes por las calles del pueblo, encontrándose finalmente, momento en el que los cazadores de la localidad disparan postas al aire desde algún balcón cercano. Luego, apagado el ruido, la procesión prosigue con normalidad, hasta acabar en la iglesia.
De Cuéllar, que este año ha obtenido la declaración de Interés Turístico Regional, a la procesión de 'las antorchas' de Turégano
La moción de censura socialista quita la alcaldía de Sepúlveda a María Irene Michelena, enfrentada con los populares, y acuerda turnar el cargo entre PP y PSOE
"Tras una semana de obras 24 horas al día, y a pesar de los palos en las ruedas y la actitud irresponsable de la administración causante de la avería", ha dicho el ministro Puente